Archive for 3 enero 2011

Epílogo

Leo la anotación del 12 de marzo de 2000:

A las seis de la mañana rompí bolsa, fuimos a la clínica y al rato empecé con contracciones. Fue todo tan rápido… A las doce ya había nacido Pilar. Todavía no lo puedo creer.

Cerré el diario. Dios, me entretuve leyendo mucho más de lo que pensé y todavía tengo que terminar de llenar las cajas. En cualquier momento. Alejo me iba a traer a Pilar. Para ser sincera, nunca fue un gran padre, pero después de nuestro divorcio no le quedó otra que pasar tiempo a solas con sus hijos y parece estar haciendo el esfuerzo. Con Lucas no se ven mucho, pero bueno, él ya es grande y entre los amigos y el ingreso a la universidad, ya no tiene mucho tiempo para sus papis 🙂

Por una conocida común me enteré que Alejo está con algunos problemas con su pareja. Ella es una chica joven, sin hijos y claro, quiere uno. Alejo no. Yo no lo entiendo. Hay gente que siempre tropieza con la misma piedra. Esa amiga también me dijo, que ella estaba saliendo con alguien que había conocido en una página de encuentros y que yo debería hacer lo mismo. Por supuesto que le dije que no. Se ofreció a abrirme una cuenta o un perfil o algo así y le contesté que ni se atreviera. Yo no quiero criticarla, pero me parece que es como colgarte un cartel de En venta. Ni loca lo haría.

Bueno, más vale que me apure. Si no, no voy a terminar más.

FIN

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21 de septiembre de 1999

Sigo en cama. Ya no sé que leer ni qué mirar en la tele.

Al principio, el saquito gestacional crecía y el hematoma, también. Estaba muy desanimada. Cada mañana, cuando me despertaba, me preguntaba qué iba a hacer hasta la noche y si todo el reposo que estaba haciendo me iba a permitir llegar al final o solo lo posponía la pérdida.

Pero después el hematoma empezó a achicarse y ahora ya casi desapareció. Casi no tengo pérdidas.

Yo creo que va a estar todo bien.