Archive for 29 septiembre 2010

12 de marzo de 1998

Ayer me pasé un montón de tiempo conectada a internet. Creo que usé casi todas las horas del abono. Pensaba que buscar información iba a tranquilizarme, pero no funcionó así. Ahora hay muchas más cosas que me preocupan. Por ejemplo, esto que leí:

¿Son riesgosas las medicaciones para estimular la ovulación? Si bien pueden producir algunos cambios como náuseas, retención de líquido, modificaciones en el ciclo, etc. éstas suelen ser transitorias. Algunos han dicho que pueden incrementar el riesgo de cáncer de ovario, pero no existe ningún trabajo que demuestre esto científicamente. Cuando se estimula la ovulación, se debe controlar la respuesta ecográficamente pues puede causar una respuesta mayor a lo esperado, ocasionando un cuadro denominado hiperestimulación ovárica o embarazos múltiples. Por lo tanto, el uso de medicaciones para estimulación de la ovulación requiere un trabajo conjunto entre el médico y el paciente.

Ahora no sé si tomar el Serofene.

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11 de marzo de 1998

No entiendo. Hace unos meses era una histérica que se iba a embarazar apenas aflojara su obsesión. Ahora, me dan medicación para estimular la ovulación. No entiendo para qué. Todos los Evaplan que hice, me dieron que ovulaba todos los meses. ¿Y si tengo quintillizos como los Riganti? O peor, sixtillizos como los López…

Tampoco sé para que me manda a un genetista. ¿Tengo algún problema genético? ¿Se dio cuenta de algo o me manda porque sí? Lo del inmunólogo… no sé que hace un inmunólogo, así que menos para que voy.

Ayer, apenas volví del consultorio, me conecté a internet y estuve buscando libros sobre infertilidad en Amazon. Terminé pidiendo dos. Uno sobre infertilidad en general: Dr Richard Marrs’ Fertility Book: America’s Leading Infertility Expert Tells You Everything You Need To Know About Getting Pregnant. Y otro sobre infertilidad secundaria: Wanting Another Child: Coping With Secondary Infertility, porque estoy cansada de que la gente me diga, que si lo tuve a Lucas no puede ser, que no pueda quedar embarazada.

Los pedí por DHL, urgente. Quizás sea un poco caro (sale treinta dólares, o sea treinta pesos), pero creo que vale la pena. Supuestamente, en tres o cuatro días los libros tienen que estar acá.

Mientras tanto sigo buscando información por internet. Mi mamá me dijo que me llamaba esta noche. Va a encontrar el teléfono ocupado.

Bueno, que llame más tarde.

10 de marzo de 1998

El Dr Latorre me llamó casi enseguida. Eso me cayó bien. Odio a los médicos que te hacen esperar horas.

Le di la derivación de mi ginecólogo.
– Hola. Sentate, por favor. ¿Cuántos años tenés?
– Treinta y tres.
– ¿Cuanto hace que estás buscando quedar embarazada?
– Ahora llevo quince meses.
– ¿Alguna vez estuviste embarazada?
– Sí, tengo un hijo de seis años.
– ¿Hiciste tratamiento?
– No, quedé enseguida.
– ¿Ya se hicieron algún estudio?
– Sí, unos hormonales del año pasado y una histerosalpingografía y un espermograma de ahora.
– A ver…

Los miró y me dijo que todo era normal. (¿Eso es bueno porque significa que está todo bien o malo porque no pueden encontrar cuál es el problema?). Después siguió:
-Vas a ir a ver al genetista y al inmunólogo. Con tu próxima menstruación, va a tomar un comprimido de Serofene del día cinco al nueve del ciclo. Después me volvés a ver.
– ¿Y eso para qué es?
– Para estimular la ovulación.
– ¿Tengo problemas de ovulación?
– No necesariamente, pero a algunas pacientes se las puede estudiar y tratar al mismo tiempo. Acá tenés la receta. Nos vemos el día once de tu ciclo.

Le dije adiós y gracias y me fui. Bastante confundida.

2 de marzo de 1998

Ayer discutimos con Alejo. Corrección: ayer volvimos a discutir con Alejo. El tema no es nuevo. Alejo me prometió que se iba a hacer el espermograma,  pero hasta ahora, “no pudo” ir.

Estoy muy enojada porque la orden está a punto de vencer y cuando no tiene que ir más temprano a la oficina, se queda dormido o no se siente bien o los planetas no se encuentran en la alineación correcta o… algo, siempre pasa algo.

Al final,  conseguí lo hiciera esta mañana. (Cero ayuda de mi parte para el procedimiento en sí, no había ambiente para hacerme la sexy). Hace un rato, se fue a llevarla, ofendido y con cara de mártir.

Ya tengo el informe de la histerosalpingografía. Al final, me lo dieron con la credencial. El papel que me olvidé no era necesario. Lo leí y para mí está bien,  pero la verdad es que no sé.

La semana que viene tengo turno con el especialista en  fertilidad. Vamos a ver qué me dice.

13 de febrero de 1998

– ¡Vázquez Casal!

Dejé la revista de lado y me acerqué a Radiología.

– Hola, soy yo. Tenía turno para hacer una histerosalpingografía.
– Sí, perfecto. Dígale a su acompañante que puede esperar acá. Apenas terminemos, lo hacemos pasar.
– Vine sola…
– ¿Cómo? ¿No le dijeron que tenía que venir acompañada?
– No me dijeron nada.
– Bueno, no importa. Pase a ese cuartito, sáquese la ropa interior y póngase la bata.

Una vez subida a la camilla, el médico me dijo: Bueno, ahora te voy a colocar el espéculo y vamos a pasar un líquido por una cánula. A medida que avance, voy a ir sacando placas para ver si hay alguna obstrucción en el útero o las trompas.

Ya el hecho de estar acostada, semidesnuda y con las piernas abiertas me tenía bastante alterada y la explicación no me tranquilizó en absoluto (en caso de que esa fuera la idea). Y eso que todavía no sabía cuánto DOLÍA.

Es horrible, como un dolor de parto, pero peor. Porque cuando estás en trabajo de parto, bueno, estás en eso. Vas a tener un bebé y si bien es doloroso (muy doloroso), la situación es diferente.

Encima, el médico estuvo luchando (en mi contra), porque no podía pasar la cánula. Me dijo que tengo el cuello del útero muy estrecho (¿?)

Cuando por fin terminó, me di cuenta de porqué te pedían que fueras acompañada. Estaba dolorida y mareada porque me había bajado la presión. Baje como pude de la camilla, me vestí y me fui. Cuando llegué a casa, me di cuenta de que me había dejado el papel para retirar el informe.

Espero que salga bien, porque si me dicen que hay que repetirlo, no lo pienso volver a hacer. Lo bueno fue que, cuando me estaba yendo, el radiológo me dijo que muchas mujeres quedaban embarazadas en el mes siguiente al estudio.
Así que quizás me embarace sola o de última… no sé, podría adoptar.

6 de febrero de 1998

Ya saqué turno para la histerosalpingografía y fui a buscar las instrucciones para el espermograma:

RECOLECCIÓN DEL MATERIAL PARA ESTUDIOS DE SEMEN

  1. La muestra (semen) deberá ser recogida por masturbación en un frasco descartable para urocultivo (se adquiere en cualquier farmacia).
  2. La abstinencia sexual previa deberá ser de 2 a 5 días, o bien la que indique su médico.
  3. La muestra debe ser traida al laboratorio dentro de la hora de su obtención de Lunes a Viernes de 8:00 a 10:00 Hs.
  4. Mantener la muestra a temperatura corporal, evitando temperaturas menores de 20º C y mayores de 40º C.
  5. El recipiente que se entrega debe poseer el nombre del paciente y la hora de recolección.

5 de febrero de 1998

Alejo guardó la orden del espermograma en su agenda. Claro que lo voy a hacer, me dijo. Así ves que está todo bien. La verdad es que sorprendió. Esperaba toda una discusión para convencerlo, pero parece que él también está decidido.

Dios, sería tan maravilloso que pudiéramos solucionar esto.  Porque ya está afectando nuestras vidas. La mía, al menos. Todos los meses me pasa lo mismo:

  1. Me viene. Otra vez. Me siento pésimo y lloro todo el día. El resto de los días sigo llorando, pero menos.
  2. Ya se me fue, pero todavía falta para los días fértiles. Crece la tensión porque nunca sé si ese mes, Alejo va a querer colaborar o no. Digamos que no se lo ve super ilusionado. Más bien, creo que espera que quede embarazada para que no le rompa más las pelotas. La tensión sigue aumentando hasta que culmina en…
  3. Una pelea. No lo puedo evitar. Sé que es una pésima idea pelearte con tu marido justo cuando se supone que tendrías que seducirlo. Pero, entre que todos mis esfuerzos son inútiles y que con Alejo nunca se sabe, siempre terminamos peleándonos. Y ahí llega…
  4. El DÍA DE LA OVULACIÓN, donde me obligo a intentar un mínimo de seducción y consigo que lo hagamos de alguna manera. Ahí siento que ya cumplí y puedo pasar a:
  5. La espera. En la cual me la paso pensando si habré quedado… o no… o sí… o no… Mientras tanto estoy eufórica, triste, esperanzada, desesperarada, positiva, negativa… Hasta que:
  6. Me viene. Otra vez. Y todo vuelve a comenzar.

Y todos los meses es lo mismo. Por eso, quiero hacer todos los estudios lo antes posible, para ver si puedo salir de este círculo infernal.