Sigo en cama. Ya no sé que leer ni qué mirar en la tele.
Al principio, el saquito gestacional crecía y el hematoma, también. Estaba muy desanimada. Cada mañana, cuando me despertaba, me preguntaba qué iba a hacer hasta la noche y si todo el reposo que estaba haciendo me iba a permitir llegar al final o solo lo posponía la pérdida.
Pero después el hematoma empezó a achicarse y ahora ya casi desapareció. Casi no tengo pérdidas.
Yo creo que va a estar todo bien.
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